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viernes, 11 de mayo de 2012


CADA NIÑA, CADA NIÑO

Por cada niña cansada de actuar débil cuando es fuerte
Hay un niño cansado de actuar fuerte cuando se siente vulnerable. 

Por cada niño que está harto de la expectativa constante de que tenga que saberlo todo
Hay una niña cansada de la gente que no confía en su inteligencia.

Por cada niña que está cansada de ser considerada súper sensible
Hay un niño temeroso de ser gentil y de llorar.

Por cada niño para el cual la única forma de mostrar su masculinidad es competir
Hay una niña a la que se le acusa de no ser femenina cuando compite.

Por cada niña que tira su muñeca 
Hay un niño deseando encontrar una. 

Por cada niño luchando porque la publicidad no le dicte sus deseos
Hay una niña cuya autoestima está siendo atacada por la publicidad. 

Por cada niña que da un paso hacia su liberación
Hay un niño que encuentra más fácilmente el camino a la libertad.




lunes, 2 de abril de 2012

Más autobuses contra el acoso a las mujeres en México D.F.


Resulta difícil imaginar que un país que acepta a una mujer como candidata a presidir el Gobierno tenga que separar por sexos a los usuarios del transporte público para que las “damas” viajen seguras. Un mexicano diría de esto que su país es “puro contraste”. Así, mientras Josefina Vázquez Mota trata de hacerse con la jefatura del Estado, miles de mujeres se sientan a diario en reservados del metro o viajan en autobuses rosa fucsia, color que pretende dejar claro a los hombres que ese no es su sitio.



Creados en 2008, los buses rosas han pasado de cubrir dos líneas a 50, mientras las usuarias demandan que la flota siga creciendo. Ariadna Montiel Reyes, directora general de la RTP (Red de Transportes de Pasajeros del Distrito Federal) y mentora del servicio, rechaza de plano el argumento de que se trate de una forma de segregación. “Las mujeres lo perciben más bien como un triunfo, sienten que el Gobierno las mira de manera especial”, afirma.

Aunque las estadísticas sobre el tema son escasas, ya que son pocas las mujeres que denuncian el acoso sexual, el Instituto de la Mujer deriva a una encuesta de 2006 en la que el 60% de las mujeres mayores de 15 años aseguraba haber sufrido algún tipo de acoso, verbal o físico, fuera del ámbito privado. Montiel considera que es un problema que está enquistado en la sociedad mexicana e incluso se refiere a él como una “costumbre”. Una intolerable costumbre.

La directora de Transportes reconoce que el servicio no resuelve el problema, pero sí está orgullosa de permitir a las mujeres del DF el “acceso a una vida libre de violencia”. Al menos mientras cruzan la ciudad en uno de los buses rosas que, además del color chillón, están decorados con la imagen de las 200 mujeres más relevantes de la historia mexicana.

¿Y qué diría Frida Khalo si viera su cara en uno de ellos? Difícil imaginarlo. Ella, convertida hoy en un símbolo feminista que ya vestía pantalones hace casi 100 años y bebía cervezas en las cantinas rodeada de hombres.

A un lado de la cara siempre seria de la pintora mexicana, Jessica Guadalupe, de 34 años, agarra con firmeza el volante. Unas cortinas de corazones rojos, colocadas desde el día de los enamorados, la resguardan del sol de mediodía. Guadalupe es una de las 50 conductoras que trabajan en la red. Coincidiendo con la puesta en marcha del servicio, Montiel aprovechó para incorporar mujeres a una plantilla de casi 4.000 hombres. Su llegada no solo sorprendió en la empresa, algunas usuarias se asustaban al ver a una mujer al volante e incluso las hubo que se negaron a subir. Hasta que se acostumbraron. “Había gente que se desesperaba porque iba lenta, pero ahora ya levanto el pie”, dice Guadalupe orgullosa.

Lo que sí puede llegar a desesperar es la poca frecuencia de los servicios. Hay rutas en las que el bus puede tardar más de una hora. Pese a todo, más de 31 millones de mujeres han viajado en ellos desde 2008, con una media de 23.500 usuarias al día.

Los autobuses, llamados Atenea como la diosa griega, y los vagones exclusivos del metro forman parte del programa del Instituto de la Mujer del Distrito Federal Viajemos Seguras. Su portavoz, Margarita Argot, calcula que el 30 o 40% de las usuarias del transporte público sufren algún tipo de acoso sexual y en lo que va de año, a través de los cinco módulos de atención instalados en estaciones del suburbano, han atendido 54 casos de delito sexual. “Lo más alarmante es que no se sabe cifra real, sabemos que son delitos que se cometen impunemente y que la gente no los está denunciando”, lamenta.

Ayer comenzó la primera campaña electoral en México en la que una mujer se juega entre hombres la presidencia del país. Lejos de los mítines un tipo cualquiera se cuela en el reservado solo para mujeres. Las usuarias lo miran y se alejan de él, aunque no haya hecho nada. Ya es costumbre. Una intolerable costumbre en un país de “puro contraste”.

Inés Santaeulalia. 23 de marzo de 2012. El País. 

Dos vídeos relacionados:

 

jueves, 2 de febrero de 2012

Honduras: Comunicado Organizaciones De Mujeres, Feministas Y De Derechos Humanos

"Hoy 25 de Enero del 2012, conmemoramos y celebramos el día de la Mujer Hondureña. A 58 años de la conquista del voto y la defensa de nuestros derechos,  las organizaciones de Mujeres, Feministas y de Derechos Humanos alzamos nuevamente nuestras voces para denunciar ciertas realidades.
Hoy 25 de Enero del 2012, conmemoramos y celebramos el día de la Mujer Hondureña. A 58 años de la conquista del voto y la defensa de nuestros derechos,  las organizaciones de Mujeres, Feministas y de Derechos Humanos alzamos nuevamente nuestras voces para denunciar:
·  Que continuamos viviendo en un Estado fallido y en una dictadura instalada  a partir del Golpe de Estado perpetrado el 28 de junio del 2009. A pesar de que Honduras ha sido reintegrada al Sistema de la OEA, las fuerzas militares han retomado el control nacional creando un clima de control y terror en las comunidades, generando una atmosfera de acostumbramiento a la presencia y ocupación militar. Atmosfera que las mujeres vivimos en carne propia ya que nuestros cuerpos se vuelven también territorios de ocupación.

·  Que los femicidios siguen en aumento: solo en las primeras dos semanas del 2012, la Fiscalía de la Mujer, reporta 12 víctimas de Femicidio. En Honduras, entre Enero y Septiembre del 2011, ocurrió un femicidio cada 16.8 horas[1]. Lo cual representa un total de 390 mujeres asesinadas.  El 50.3% de los casos corresponden a  mujeres entre 15 y 29 años y el 64% ocurrieron en la vía pública; evidenciando que las estrategia de militarización y excesivo control policial sobre la sociedad no garantizan la seguridad y vida de las mujeres. Más del 90 por ciento de estos casos permanecen impunes. Cada asesinato deja un impacto profundo e irreparable en la vida de las familias, las comunidades y las mujeres hondureñas. Más allá de las estadísticas hay sueños truncados, sonrisas borradas…vidas arrebatas.

·  Que existe una frontera invisible entre los políticos y los empresarios, evidenciado a través de las concesiones de los ríos y recursos naturales, la aprobación de las leyes que harán posible las ciudades modelo, la manipulación publicitaria de inversiones privadas en las ayudas para las y los ciudadanos en situación de emergencia; al mismo tiempo que a las  mujeres campesinas, urbanas y rurales que luchan por el acceso a la tierra, el derecho a la alimentación y el respeto a los recursos naturales, se les criminaliza y violenta  a cada momento.

·  Que en Honduras, no existe la libertad de expresión, y se intenta matar la verdad asesinando a los y las comunicadoras sociales. Tal ha sido el caso de 16 compañeros y el emblemático caso de Luz Marina Paz Villalobos que desatará la manifestación protagonizada por el Colectivo: Periodistas por la Vida y la Libertad de Expresión misma que fue salvajemente reprimida por el “gobierno” de Porfirio Lobo y cuyas miembras siguen enfrentando amenazas y hostigamiento.

·  Que a pesar de que la Constitución (art.151) garantiza una educación laica, existe una alianza clara del gobierno con los sectores más conservadores y fundamentalistas quienes gozan de prebendas gubernamentales para el control de los cuerpos de las mujeres. Tal es el caso de la prohibición del uso, promoción, distribución y venta de la anticoncepción de emergencia y la negación total del derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas.

Y  Nos Unimos para Demandar:
·  La DESMILITARIZACIÓN INMEDIATA de las calles, las comunidades, LAS PLAZAS, los bosques, las tierras, los ríos, los cielos y la vida. Así como la salida de las tropas y bases militares extranjeras de nuestro país.

·  La no intervención de Estados Unidos en asuntos de seguridad nacional, y la no implementación de planes de seguridad que responden a contextos e intereses ajenos a los nuestros.

·  El respeto a los derechos humanos y a la vida de las mujeres. Los cuales incluyen todos los derechos sexuales y reproductivos para todas.

·  La investigación oportuna e inmediata de los femicidios y el castigo a los responsables de todas las violaciones de los DDHH de las mujeres, incluyendo a los actores Estatales.


·  Que pare la persecución y el asesinato de las mujeres y personas campesinas, urbanas y rurales que defienden la soberanía nacional y su legítimo derecho a la tierra y la protección de los recursos naturales. 

·  Que se garantice a cada niña, adolescente y joven el acceso a una educación pública, laica, científica, progresista, incluyente y no sexista.

·  La refundación de nuestro país a través de una constituyente democrática, incluyente, popular y feminista, en donde todas y todos tengamos las mismas oportunidades para la construcción de un país en donde el bien común perdure sobre la avaricia explotadora de este patriarcado neoliberal capitalista.

Hoy 25 de enero, en esta plaza, conocida como Plaza de los Desaparecidos por los familiares de víctimas de detención-desaparición, celebramos a nuestra ancestras y sus luchas, por heredarnos la conciencia  y la fuerza para seguir construyendo un país con resistencia y esperanza!!!
[1] Según datos de la Policía Nacional y el  Observatorio de Violencia IUDPAS, entre Enero y Septiembre del 2011"


Fuente: AWID

viernes, 20 de enero de 2012

Calendario "Hombres por la Igualdad 2012"

El Módulo Psicosocial de Deusto-San Ignacio, dentro de su trabajo de sensibilización a favor de la igualdad y de prevención de la violencia machista, ha elaborado en colaboración con la Asociación de Hombres por la Igualdad de Bilbao, Piper Txuriak, un calendario 2012 para implicar a la población masculina contra el machismo. La iniciativa cuenta con el apoyo de la Dirección de Atención a Víctimas de Violencia de Género del Gobierno vasco y de la BBK.

El calendario se compone de una serie de fotos (realizadas por Guillermo Casas) de los integrantes de Piper Txuriak en actitudes que visibilizan otra forma de ser hombres: hombres que se implican en las tareas de limpieza, cuidados y crianza, hombres cariñosos, conectados con sus emociones, y comprometidos activamente a favor de la igualdad. En cada mes se añade una reflexión, como “Sáltate los roles”, “Cuidar la vida y sostenerla también es cosa de hombres” o “Sentir nos hace hombres”.

Pueden acceder al calendario completo haciendo clic en este enlace.

martes, 17 de enero de 2012

La falta de presupuesto es un obstáculo para investigar el feminicidio en Guatemala

Por falta de presupuesto, son las instituciones como la Comisión Presidencial contra el feminicidio quienes analizan los asesinatos dolosos de mujeres en Guatemala, donde solo en 2011 fueron asesinadas 706 mujeres.
 
Según las autoridades guatemaltecas, de los asesinatos registrados en los últimos cinco años (que se calcula ascienden a cinco mil), el 97 por ciento permanece impune. Un monitoreo mediático realizado por la Agencia Cerigua destacó que durante 2011 y por primera vez, se pudieron clasificar 60 asesinatos dolosos contra mujeres perpetrados por el crimen organizado, los demás casos corresponden a mujeres jóvenes asesinadas durante asaltos, ataques armados y secuestros, entre otros contextos.

Sin embargo, el monitoreo destaca que en un elevado porcentaje se desconocen los motivos o las causas que originan los asesinatos de las guatemaltecas. Durante el periodo de 2000 a 2008 el número de casos contabilizados por las autoridades judiciales fueron en aumento; en 2009, el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) contabilizó 708; en 2010, fueron 680 casos y el año pasado el listado incluye a 706 niñas y mujeres. 

Falta de coordinación entre las Instituciones
 
Alba Trejo, comisionada contra el feminicidio, dijo a Cerigua que pocas son las instituciones del Estado que analizan el fenómeno o las características y causas de los asesinatos de mujeres a escala nacional. Por ello la entidad que representa evalúa expedientes obtenidos de los juzgados y fiscalías en algunos departamentos.
De esa manera, la Comisión logró determinar que en Escuintla, el segundo departamento con el mayor índice de muertes violentas de mujeres, será difícil que se investigue un caso de feminicidio, debido al machismo, a la desigualdad social y económica, a la pérdida de valores, a la falta de empleo y a la escasa conciencia sobre la importancia de la denuncia que impera en la sociedad. 

Los responsables de la atención a las familias de las víctimas y a las propias victimas supervivientes de la violencia machista son hombres, que aseguran estar preparados por haber recibido formación sobre género, sin embargo, eso no garantiza la transformación del sistema, aseguró Trejo. Otro de los principales hallazgos de la Comisión contra el feminicidio, se centra en la falta de coordinación entre el INACIF, el Ministerio Público (MP) y el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), entidad que desempeña un papel fundamental en los casos de violación. 

Leonor Calderón, directora del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), en Guatemala, aseguró que el feminicidio no sólo se produce cuando los esposos asesinan a sus parejas tras una vida de maltratos, insultos y desprecios; la mayoría de las muertes se dan en un contexto de relaciones desiguales de poder entre los sexos. 

(Redacción, Ameco Press)

lunes, 2 de enero de 2012

Periodismo a vida o muerte

Tres mujeres valientes. Tres reporteras de El Diario de Ciudad Juárez –Rocío Gallegos, Luz del Carmen Sosa y Sandra Rodríguez– han revolucionado junto con otros colegas el periodismo mexicano, el periodismo de periodistas, no de empresarios. En Ciudad Juárez, el territorio del feminicidio, el gran escenario del crimen de México.

“Es fea la zozobra que sientes cuando a la mañana siguiente piensas que saldrá la edición impresa y no sabes que te puede pasar horas después”, dice Lucy Sosa, reportera como se dice aquí de la “fuente policiaca”. Heredó el puesto de un compañero asesinado, Armando Rodríguez. Amenazado en febrero de 2008, muerto en noviembre de ese año. Sosa ha llegado a cubrir 20 asesinatos entre las siete de la mañana y las tres de la tarde de un día, tres funerales en otra jornada cualquiera.

“Muchas veces los sicarios rondan la escena del crimen y piden a los fotógrafos que hagan zoom sobre los cadáveres para asegurarse de que el enemigo está muerto”, cuenta Sandra Rodríguez. “Soy pesimista sobre las medidas de protección”, añade, “un chaleco antibalas no para unos cuernos de chivo (un fusil de asalto AK 47)”.

“Dicen que somos corresponsales de guerra. No es así. Nosotras no sabemos quién lucha contra quién ni dónde está el frente”, dice Rocío Gallegos, que coordina al equipo de 14 reporteros del diario. “Un día mi familia me sentó en el salón de mi casa y me dijo: estamos en riesgo por ti pero estamos contigo”, continúa. “En la redacción hay momentos de llanto inexplicable y también de choques, de peleas entre nosotros”.

La violencia estalló de forma incontrolable en Ciudad Juárez a comienzos de 2008. El cartel de Sinaloa, que dirige Joaquín, el Chapo, Guzmán, comenzó a disputar la plaza al cartel de Juárez. Nueve mil muertos en el Estado de Chihuahua (norte de México) en tres años, 6.000 en Ciudad Juárez, de 1,3 millones de habitantes. Solo un 3% de los casos ha sido investigado. Matar no parece tener consecuencias en esta parte del mundo.

En septiembre de 2010 fue asesinado otro periodista del diario, Luis Carlos Santiago. Su muerte motivó un editorial, titulado ¿Qué quieren de nosotros? el día 16 de ese mes. Un grito de impotencia y una llamada de auxilio frente al narco que dio la vuelta al mundo.

La violencia cambió la forma de hacer periodismo, las fuentes se secaron por miedo. Se sacrificaron la exclusividad y las firmas. Publicar este vídeo o aquella pancarta era de alto riesgo. Como lo era levantar el teléfono. Se decidió trabajar en equipo con la competencia.  Reporteros y fotógrafos llegan juntos al lugar del crimen y se retiran juntos.

Decidieron seguir adelante convencidas de que “el mejor blindaje es seguir investigando” qué hay detrás de los homicidios pese a que las autoridades negaran el acceso a la información, los militares no reconocieran las credenciales de prensa y las compañías de seguros arrastraran los pies a la hora de dar cobertura a los reporteros. Crearon un banco de datos de los asesinatos: la violencia se concentra en las zonas más pobres de la ciudad, la mayoría de las víctimas es menor de 25 años y las balas que matan son generalmente disparadas por AK-47. Su firmeza ha devuelto la confianza en la prensa a los habitantes de Ciudad Juárez. Las familias recurren a los periodistas para encontrar a su muertos, para buscar a sus desaparecidos.

El número de muertes ha descendido en los últimos meses. El Chapo ha ganado pero la impunidad se mantiene. ¿Por qué seguir entonces? “Llegué a Ciudad Juárez hace 21 años”, explica Rocío Gallegos, “y tengo el compromiso conmigo misma como periodista se contar lo que ocurre, quiero que mis hijos crezcan en una ciudad mejor”. Sandra Rodríguez, que en febrero publicará Juárez, fábrica del crimen (Planeta), responde con pasión de periodista: “Mis compañeros de El Paso (Tejas), que es una ciudad muy segura, se vuelven locos para encontrar historias”.

(Luis Prados. El País)

lunes, 21 de noviembre de 2011

La Ruta de las que serán Violadas

Del sufrimiento de las migrantes centroamericanas que deciden marcharse hacia Estados Unidos sabe muy bien Marcela Zamora, una cineasta salvadoreña de origen nicaragüense que cuatro veces hizo y deshizo el trayecto que día a día recorren miles de centroamericanos con la esperanza de cruzar la frontera hacia el llamado sueño americano. Se trata de una angustiosa travesía por México de 5.000 kilómetros, en la que las mujeres centroamericanas padecen todo tipo de abusos.

Esas historias incluyen maltratos y violaciones, por los que estas mujeres, antes de dejar sus países, toman sus precauciones: muchas se inyectan Depo-Provera, un compuesto anticonceptivo de una sola hormona llamada medroxiprogesterona que impide la liberación del óvulo durante tres meses con una eficacia hasta del 97%. Este medicamento es vendido libremente en las farmacias centroamericanas. Algunos expertos han llamado al Depo-Provera la "inyección anti-México".

La mayoría de las personas que dejan Centroamérica para intentar llegar a EE UU son mujeres: son el 57% de los migrantes de Guatemala y el 54% de El Salvador y Honduras, según la Mesa Nacional para las Migraciones de Guatemala. Marcela Zamora cuenta que el uso de esta inyección es relativamente nuevo. En sus primeros viajes, Zamora vio que las mujeres llevaban condones, su única protección ante el abuso al que son sometidas por los llamados coyotes o polleros, las autoridades mexicanas o los bandidos que asaltan a estas mujeres y abundan en el recorrido.

Los preservativos son como amuletos a los que se aferran muchas centroamericanas. "Una mujer en la Casa del Migrante de Guatemala tenía en su bolsa como única pertenencia 12 preservativos", cuenta Argan Aragón, un especialista en migración que ha hecho el recorrido de los migrantes y se está doctorando en Sociología en La Sorbona. "Cuando se le preguntó por qué los llevaba, respondió: 'Es que yo sé a lo que voy'. Realmente saben a lo que van. Se estima que entre seis y ocho de cada 10 mujeres centroamericanas son violadas en su paso por México", asegura Aragón.

Conscientes de que no pueden evitar ser violadas, las migrantes centroamericanas deciden inyectarse Depo-Provera, así, al menos evitan quedar embarazadas producto de las violaciones. Aunque eso no las previene de enfermedades como el sida, advierte Zamora. La cineasta recuerda que en Chiapas, al sur de México, conoció la historia de un hombre que era el terror de las centroamericanas. Supuestamente portador del VIH, violaba a las mujeres impunemente. "Cometió los crímenes durante año y medio", cuenta Zamora, hasta que las autoridades de México lo detuvieron.

Además de usar Depo-Provera, las centroamericanas han optado por buscarse "maridos" en el trayecto, continúa la directora. Se unen a grupos de hombres migrantes como ellas, escogen uno y llegan con él a un acuerdo simple: protección a cambio de relaciones sexuales durante el trayecto. Otras usan su cuerpo como boleto de viaje para llegar a EE UU. "El sexo se vuelve una estrategia para ellas. Algunas cuentan que piensan librar controles de las autoridades migratorias o policiales, librar asaltos, hacerse ayudar durante el viaje o irse con un camionero de frontera a frontera, a cambio de favores sexuales", explica Aragón.

Y muchas lo logran, afirma este sociólogo. "Muchas hondureñas se visten muy sexi durante el viaje (con escotes y minifaldas), para seducir y así ir pasando los obstáculos. Conocí a una niña muy guapa, que viajaba con pollero y con toda su familia, que tenía que ir haciéndose novia de un chavo autóctono en cada camión para que la policía no le pidiera papeles a ella. También tendría que acceder a lo que le pidiera cualquier autoridad, y también se le entregaba al pollero. No sé cómo llegó a Los Ángeles, si es que llegó, pero esto ha de haber alterado su percepción de sí misma y de la de sus padres, con quien viajaba", dice Aragón.

El maltrato también viene de parte de las autoridades mexicanas, asegura Sara Lovera, periodista de ese país que ha estudiado el fenómeno. "Nadie se hace cargo de las migrantes. Ellas sufren una enorme cadena de violaciones a sus derechos humanos, y la extorsión es una de las cosas más terribles: para dejarlas pasar por México, el pago es el sexo para las autoridades", explica Lovera.

La cineasta Marcela Zamora agrega a la lista de vejaciones la extorsión a la que están sometidas por Los Zetas, la organización criminal mexicana que siembra el terror en todo el país y el norte de Centroamérica. Los Zetas, explica, secuestran a los migrantes que cruzan México y exigen a sus familiares el pago de altas sumas, que muchos no pueden entregar; si no pagan, son asesinados.

En su documental María en tierra de nadie, Zamora entrevista a una migrante que fue capturada por Los Zetas. La mujer, entre llantos, contó a la cineasta que a cambio de dejarla con vida, le exigieron que trabajara durante un mes como cocinera y empleada de un "carnicero": "Es el que mata a las personas que no tienen a nadie que responda por ellos. Destaza a la gente, los mete en un barril y les prende fuego", cuenta la mujer. "Adaptarse a esa realidad es ahora inyectarse el Depo-Provera", dice el sociólogo Argan Aragón. "Ante la absoluta desesperación e incertidumbre del viaje, las mujeres tratan de controlar lo poco que depende de ellas. Las migrantes saben que van a tener relaciones sexuales, que es muy probable que los hombres, aun en caso de relación sexual sin resistencia, no aceptarán ponerse el preservativo".

(Carlos Salinas Maldonado)